jueves, 15 de febrero de 2018

El autoconocimiento puede ser sinónimo de felicidad (por El Tiempo)

Comparto con vosotros este artículo que me ha resultado interesante.

"Cuando una persona sabe quién es puede emprender cualquier proyecto y alcanzar el bienestar"
Las personas comparten su deseo de tener una vida feliz, pero la coincidencia es menor al elegir las recetas, dice el experto. Por eso es vital conocerse, aceptarse y proyectarse.


Saber quiénes y cómo somos es un paso clave para convertirnos en arquitectos de nuestra vida, desarrollar nuestro ‘milagroso potencial’ y llenarnos de bienestar y plenitud. Eso lo asegura un especialista en formar orientadores psicológicos.

El español Enrique Jurado, orientador y director de D’Arte Coaching, que imparte un máster en felicidad y evolución personal en Madrid, dice que “la felicidad es una palabra, una etiqueta para describir un estado de bienestar, plenitud, satisfacción personal, una sensación de crecimiento, de sentirnos muy grandes y capaces, de algo que nos llena”.

Jurado y su equipo proporcionan formación en coaching, inteligencia emocional y programación neurolingüística (PNL) para profesionales y con certificación universitaria.

Para el experto, una de las claves para ser feliz es el autoconocimiento pleno y la toma de conciencia personal acerca de la identidad, valores, necesidades, capacidad, recursos y habilidades de cada uno, lo cual puede –según afirma categórico– “transformar la vida de las personas”.

Claves para ser felices

El primer paso: para comenzar en el camino del autoconocimiento, Jurado aconseja hacernos conscientes de que somos los arquitectos de nuestras vidas, saber que somos milagros andantes y que somos parte de una naturaleza preciosa y enorme, repleta de abundancia y posibilidades de crecer.

Razones: para generar ese autoconocimiento es necesario utilizar las capacidades cognitivas propias y la forma de pensar de cada cual, sabiendo que todos los miedos, sentimientos y emociones automáticas no son verdad, sino simples resoluciones de una forma de pensar concreta, programada por experiencias aprendidas del pasado.

Observe sus pensamientos: simplemente sea testigo de sus pensamientos, emociones y resultados.

Deje de enjuiciarse: es el paso más complejo, ya que no estamos acostumbrados, y los juicios nos salen automáticamente, pero si practicamos podremos llegar a ser meros observadores.

Cambie pensamientos: una vez observados cuáles son los pensamientos que nos hacen mal, este orientador recomienda buscar otros alternativos y usarlos para observar su impacto y tomar una decisión al respecto de su uso.
Felicidad en lugar de temor: en lugar de enfocarse en sus miedos y agrandarlos, conéctese a la felicidad que supone estar vivo y observe sus capacidades.

Preguntas de reflexión: Pregúntese con frecuencia ¿Quién soy? ¿Para qué estoy aquí? ¿Cuál es mi camino? ¿Qué hago para mejorar mi vida? ¿Qué puedo hacer para sentirme mejor? ¿Qué áreas de mi vida puedo mejorar? ¿Me conozco lo suficiente? ¿Sé lo que quiero?

Actos que ayudan

Jurado resalta la importancia de conocerse a sí mismo para ser feliz, aunque admite que este cambio es difícil y no se produce de la noche a la mañana.

“Autoconocernos nos hace más felices, porque nos permite conectar con quien realmente somos, y no con la idea de quién deberíamos ser que tenemos en la cabeza”, indica. Para ayudar a conseguir este objetivo, hay que incorporar algunos actos a la cotidianidad, que ayudan.

Entre ellos Jurado menciona “caminar todos los días por lo menos una hora, meditar, comer a conciencia, escuchar, amarnos y comunicarnos con nosotros mismos; estas acciones nos van a ayudar a entendernos, a conocernos y, finalmente, a elegir una vida más feliz”.


08 de Noviembre de 2016
http://www.eltiempo.com/

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